Agricultra sostenible

Definimos como agricultura sostenible a aquella que en un prolongado plazo en el tiempo, contribuye a mejorar los recursos básicos y la calidad ambiental (climática) de los cuales depende la agricultura, satisface las necesidades básicas de alimentos para las personas, es económicamente viable y mejora la calidad de vida del productor y de la sociedad en general. Sabemos que la agricultura ecológica y sostenible ofrece la oportunidad de proteger la tierra, las aguas y recursos naturales más abusados y maltratados por prácticas poco recomendables. A continuación vamos a intentar delimitar y definir de manera muy somera, algunas pautas que engloban a este tipo de agricultura.

- Cultivar solo una zona. Para producir alimentos de manera indefinida, se deben evitar hacer cambios irreversibles a la tierra, como la erosión y la desertificación, no utilizar recursos que no puedan ser reemplazados y producir los suficientes beneficios como para que el agricultor o ganadero puedan seguir trabajando.

- Residuos. Gestiones bien sus residuos. La eficiencia de la gestión de este tipo de residuos consiste en minimizar la cantidad de desechos enviados a los lugares destinados a tal fin.

- Rotar cultivos. La rotación de cultivos es uno de los sistemas más antiguo y efectivo que existe, se usa para mantener la salud del suelo.

- Variedades. Emplear y cultivar variedades resistentes, que aprovechen al máximo la prevención biológica de plagas y enfermedades; realizar evaluaciones del equilibrio existente entre las plagas y las enfermedades.

- Paisaje. Conservación de los hábitats silvestres y de las características del paisaje.

- Riego del cultivo. Conocer la cantidad de agua disponible y la requerida para suplir las necesidades del cultivo, con el fin de determinar si se debe contar con un suministro alterno.

El progreso en la agricultura y las innovaciones tecnológicas es el único camino para mantener el abastecimiento de alimento necesario y cubrir la demanda mundial, consiguiendo al mismo tiempo equilibrar respeto entre los diferentes actores que componen este mosaico.

Articulo creado por Paula Sanz, veterinaria para Novainsectos

Islas del mundo : Korcula (Mar Adriático)

Cuando hace años escribí el artículo sobre Marco Polo (el Croata) para Crónica Filatélica, sin duda la mejor publicación que sobre filatelia se publicó en España y de la que tuvimos que despedirnos gracias a una de tantas gansadas del gobernante de turno [aquel que dijo que una nación es un concepto discutido y discutible o que aceptaría lo que cualquier parlamento le presentase y así nos va] recibí numerosas consultas por la afirmación. Entonces no existía Internet y los datos biográficos no siempre eran accesibles en las enciclopedias al uso, el resultado era ¿de dónde salía ese dato?

Evidentemente era un mercader veneciano por sus orígenes familiares y mercantiles, pero por su lugar de nacimiento en la relativamente pequeña isla de Korcula teníamos que considerarlo croata y en donde aún hoy pervive su apellido y pueden localizarse diferentes personas cuya extirpe entronca con ese gran viajero, autor de uno de los libros más apasionantes de la historia de los viajes.

Islas del mundo: Korcula (Croacia)

 

El estatuto de la ciudad e isla [tanto monta, monta tanto] quedaba consagrado en 1214 en el almanaque jurídico más viejo de las tierras croatas, justo tras el Pravda Ruso; es por lo tanto uno de los registros más viejos entre los creados por las tierras eslavas.

El Estatuto tenía como objetivo regular la comunidad interior, sus relaciones y proteger a sus ciudadanos con una autonomía insular que, a partir de 1214, se fue confirmando y actualizando por el duque veneciano Marsilio Zorzi. En 1987 ese texto fue traducido al croata por la Academia Yugoslava de Ciencias y Arte que reconocía la gran importancia jurídica de ese estatuto, el primero de los que se publicaron en las ciudades dálmatas y que acabó integrándose en un impresionante texto recopilatorio sobre los derechos históricos de los eslavos del sur [MONUMENTA HISTORICO JURIDICA SLAVORUM MERIDIONALIUM] que dirigiera el prestigioso académico y jurista Jaromir Panel, profesor de historia jurídica que determinó que el texto de Korcula, dictado en 1214, era el más viejo de cuantos habían sobrevivido al tiempo; ese documento base fue sufriendo modificaciones y adaptaciones en 1265, 1271 y 1432, en todos los casos escritos en latín.
Recordemos que esta tierra insular está cubierta por una densa masa forestal del denominado pino de Alepo que le da su característica oscuridad desde la distancia, cipreses y robles complementan el trío de especies vegetales arbóreas de mayor densidad en esta isla habitada desde tiempos prehistóricos y que los griegos la acabaron bautizando como la CORFÚ Negra [Korkyra Melania]. Hacia el año mil se producen las disputas entre la República de Venecia y los reyes croatas; los enfrentamientos entre genoveses y turcos también serían moneda corriente y fue en 1298 cuando los genoveses lograron capturar a Marco Polo que estaba llamado a ser uno de los grandes personajes de la historia de su tiempo y clave para la comprensión de todo lo que sucedería después de su célebre viaje a China.

La ciudad capital insular estaba rodeada por unas murallas levantadas en el siglo XIII [quedan muy bien reflejadas en el sello que tiene un cierto aire nostálgico] que fueron reforzadas por los venecianos con grandes torres y bastiones en 1420. Sus estrechas calles estaban diseñadas de tal forma que disminuían el impacto del viento, algo bastante habitual en los núcleos medievales que contrasta con las construcciones de nuestro tiempo donde, en caso de viento, más te vale llevar lastre para que el fenómeno meteorológico no te lleve volando.

En la actualidad, la isla cuenta con casi 20.000 almas, durante el período estival casi se multiplica por diez. De ahí que siempre sea aconsejable una visita en la primavera o en el otoño a fin de evitar esas oleadas de turistas que acaban amargando incluso el más feliz de los momentos. La ciudad tiene numerosos sitios de interés, pongamos los edificios religiosos y los palacios en un primer término y ello nos llevará a tratar de imaginar su esplendor pasado y en el patrimonio que todos deberíamos estar implicados en su conservación.

La Iglesia de San Marcos del XV, constituye un ejemplo del impresionante auge comercial y el buen hacer de sus maestros canteros. Se trata de un edificio de tres naves divididas por fuertes columnas con capiteles ricos en ornamentación. Allí encontramos la venerada imagen de la Virgen de la Isla y que hasta 1950 estuvo custodiada en la pequeña iglesia francisca del islote de Badia [ese año se transformó en base militar y posteriormente en complejo turístico]. Junto a la catedral se localiza la Iglesia de San Pedro y frente a ella el edificio que dicen fue la casa de Marco Polo. Para los amantes de los iconos nada mejor que una escapada al Museo de la Cofradía de Todos Los Santos, allí pueden contemplarse una buena cantidad de cuadros originarios de la isla de Creta e islas Jónicas (del XIV al XVIII) y ya que estamos aquí, nada mejor que acceder a la iglesia levantada en 1301 y que pertenece a la más antigua de las tres cofradías de Korcula.

Una reciente emisión del servicio postal croata fue consagrada a este tema, un sello que nos trajo otra vez a la bella Korcula, facial de 2.80 Kunas, impreso en offset y 100.000 ejemplares de tirada en hojas de 20 sellos que aparecieron el 26 de septiembre de 2014. El timbre muestra la vieja ciudad medieval totalmente amurallada, fue diseñado por Dubravka Zglanvnik Horvat, aparece en negro el sello del Gran Consejo en su margen inferior derecha. La ciudad homónima está situada en el istmo de la costa noroeste de la isla.

Nota: Elaborado con materiales facilitados por el Correo Croata.

www.posta.hr filatelia@posta.hr HP-Hrvatska posta d.d.
OFFICIAL PHILATELIC SERVICE
Jurisiceva, 13
HR-10000 ZAGREB (CROACIA)

JUAN FRANCO CRESPO
lacandon999@yahoo.es

ISLAS DEL MUNDO TROGIR (CROACIA)

Seguramente, si tuviéramos que dedicar un artículo a cada isla de Croacia, estaríamos varios años y no acabaríamos con todas ellas. Así que nos propusimos ir trayendo a nuestro blog aquellas que van siendo filatelizadas de tal forma que el trabajo se vaya dosificando y no acabemos empachados con tanto tema croata aunque, si no hay cambios y su correo sigue colaborando, iremos trabajando al ritmo del calendario de emisiones de este país balcánico.

Islas del mundo: Trogir (Croacia)  Islas del mundo: Trogir (Croacia)

Hoy viajaremos a la minúscula isla de Trogir a la que acaban de dedicarle un sello de 2.80 Kunas conmemorando el 950 aniversario del Monasterio Benedictino de San Nicolás, el más viejo de los cenobios de esta orden entre todos los existentes en la zona de Dalmacia.

La construcción de este centro de clausura se inició en el lejano 1064 en esta pequeña isla que acabó desarrollando el cenobio junto al puerto próximo a la Puerta del Señor, cerca de la pequeña iglesia medieval de St. Domnius (Santo Domingo), fuera del recinto amurallado de Trogir. La fundación del centro monástico está directamente relacionada con el Obispo Juan de Trogir (Ivan Trogirski, uno de los patrones de la ciudad-isla de Trogir aparece en la Puerta de Tierra, sobre un pedestal de Trogir) contemporáneo del Arzobispo Lorenzo de Split y del Rey Petar Kresimir IV.

La Iglesia de San Nicolás (el patrón de los fareros y de los trabajadores del mar) acabó expandiendo su fama por todo el Adriático y ello afianzó la orden monástica como una de las más prestigiosas instituciones cristianas de la ciudad, el conjunto arquitectónico es de importancia vital para comprender la historia de la minúscula isla a pesar de ser una orden de carácter cerrado (clausura).

La representación del complejo refleja la combinación de varios elementos: casas, torres, murallas, fortificaciones, pórticos, etc. En sus ricos archivos se localiza un viejo documento griego con el dios de la oportunidad Kairos que fue creado a partir de una escultura de bronce de Lysippus. También en unos fragmentos de mármol allí conservados es posible admirar sus tesoros, entre ellos el retrato de Aquiles y podríamos continuar señalando sus joyas en madera, sus cuadros o sus objetos ceremoniales. Un capítulo aparte es el tema literario conservan el VRTAL de Pear Lucic considerada la muestra más vieja de la lírica croata fechada en el siglo XV.

La isla está considerada una de las joyas dálmatas y un pequeño puente la une a tierra firme justo al lado de la estación de autobuses. Los primeros pobladores de este peculiar enclave insular fueron los griegos de Issa [actual VIS] que llegaron a estas tierras en el año 380 a .C., época de la que data la ciudad fortificada de Tragyrion. El otro puente la comunica con la vecina isla de Ciovo.

Trogir estuvo bajo la influencia y protección de la flota bizantina, pero en 1123 fue atacada y destruida por los sarracenos; en 1420 cae bajo el dominio veneciano y conocerá un extraordinario esplendor que prácticamente ha llegado hasta nuestros días. En 1997 fue designada Patrimonio de la Humanidad. Hoy en día su principal fuente de ingresos es el turismo que invade sus plazas donde se encuentran todo tipo de establecimientos dedicados a la cultura del ocio. En cierta medida ese mismo turismo está recuperando la parte histórica de su esplendoroso pasado y permitiendo realizar un ambicioso proyecto de reconstrucción integral.

Hay varias cosas de interés para el visitante, para los que realizan una visita fugaz, nada mejor que recomendarles el Museo Municipal (en realidad el palacio barroco de Garagnin Fanfogna) decorado como en el XVIII y en donde se custodian los hallazgos arqueológicos, documentos de todo tipo, indumentaria, etc., alusiva a Trogir. Al lado del coqueto ayuntamiento se localiza la preciosa Catedral de San Lorenzo que ocupa el lugar de la iglesia que destruyeron los sarracenos; las obras de la misma se iniciaron en el XI y duraron varias décadas. Dos leones soportan las estatuas de Adán y Eva, en el enorme tímpano de la puerta hay también un bello relieve con la Natividad. La nave izquierda alberga la tumba del beato Orsini que pasa por ser el primer Obispo de Trogir. La torre del reloj es otro punto que puede resultar de interés o al menos como motivo de alguna bella pose que podría concluirse con la impresionante torre de San Marcos que no siempre está visitable, fue levantada en el XV con claros fines defensivos, era la residencia del gobernador veneciano.

El sello fue concebido por Sabina Resic y recoge el Monasterio Benedictino y una de las esculturas en piedra en la orla inferior. Se emitió en hojas de veinte ejemplares en impresión offset y 100.000 sellos de tirada. Inició su uso postal el 30 de septiembre de 2014.

JUAN FRANCO CRESPO
lacandon999@yahoo.es

HISTORIA DE LOS RENOS EN LA ZONA AUSTRAL DE GEORGIA DEL SUR

La historia de algunas especies fuera de su hábitat natural, es al mismo tiempo, la historia del ser humano por domeñar la naturaleza en sí misma. Los renos jugaron ese papel, de vital importancia para la supervivencia en estas islas australes, especialmente en los largos inviernos antárticos en los que los balleneros tenían que desafiar las condiciones extremas de las gélidas tierras australes.

Este es el caso de la emisión recientemente anunciada por parte de los Servicios Postales [la mayoría de estos sellos apenas si llegan a circular, pero no dejan de ser piezas extraordinarias cuando aparecen en el mercado; en estos momentos es el sector turístico el mayor consumidor de sellos y postales cuando realizan escalas en la región durante el corto verano austral]. Se trata de cuatro bellos ejemplares mostrando tres de ellos al simpático animal de nuestros cuentos de Papá Noel (o Santa Claus o Saint Niklaas, o…) que ya hoy son prácticamente universales gracias al imaginario y uniformado mundo que nos ha creado la televisión y gracias a Internet parece está llegando también su ocaso.

El reno aparece a miles de kilómetros de su hábitat natural que son las zonas árticas del norte de la Tierra (la inmensa estepa siberiana o el gran norte canadiense en donde habita también otra especie: el caribú). Se trata de un cérvido con gran capacidad de resistencia y que da una carne de excelente calidad (al margen del uso que hacen algunos pueblos de esas regiones que lo utilizan esencialmente como animal de carga ya que no existen caminos ni vehículos que ayuden en la trashumancia, aunque cada vez está más presente la motonieve).

El animal suele alcanzar 1,50 metros y son los únicos dentro de la familia de los cérvidos cuyas hembras lucen una hermosa cornamenta [muchos moteros me encontré por Laponia luciendo en su volante esas preciosas osamentas que suelen perder anualmente].

Se trata de un animal herbívoro que se alimenta (en verano) esencialmente de hierbas aromáticas flores y hojas; en invierno su menú serán los líquenes y el musgo que crece bajo la nieve. La subespecie europea (Rangifer tarandus tarandus) se localiza en amplias zonas de Asia septentrional y prácticamente viven en un estado de animal semidoméstico. Se captura cuando los pueblos de estos inhóspitos territorios los van acorralando de cara a proveer las despensas para el largo invierno polar y nosotros nos centraremos en los lapones [allí hay una oficina de correos que cada año despacha centenares de miles de cartas con el saludo del mítico portador de regalos que hace las delicias de los niños en esa fantástica edad en la que lo creen todo] que los utilizan para arrastrar sus trineos y de los que extraen carne, leche, pieles, lana y huesos para sus arcos, anzuelos y otros utensilios de uso cotidiano.

Reno Rangifer tarandus tarandus

Reno subespecie europea Rangifer tarandus tarandus

 

Los renos llegaron a estas latitudes australes en 1904 con los noruegos que habían fundado la Compañía Argentina de Pesca con base en Buenos Aires (Argentina). Ellos fundaron la primera estación ballenera en Grytviken y en el primer año, con un solo barco, cazaron nada menos que 183 ballenas que generaron unos pingües beneficios y llegarían a crear casi una decena de bases que se afanaban en aumentar cada año sus negocios y con ello la ocupación permanente de las desangeladas islas Georgia y Sandwich del Sur donde la captura de ballenas perduró hasta los años sesenta del siglo XX [los noruegos abandonaron la explotación y les siguieron los japoneses, pero al no ser rentables abandonarían los asentamientos y el gran mamífero marino comenzó a respirar y parece que recupera su población, en La Gran Laguna de Nueva Caledonia suelen encontrarse en la época de cría y ese es un espectáculo realmente grandioso para el que tiene la oportunidad de presenciarlo].

Fue el año 1911 cuando Lauritz Larsen (responsable de la estación ballenera ubicada en Ocean Harbour) junto a su hermano C. A. Larsen, introdujo los primeros diez ejemplares que había comprado en su Noruega natal para aclimatarlos en el Atlántico Sur. El objetivo inicial era tener animales disponibles para la despensa y era una forma más de pasar el tiempo cazando en la Península de Barff donde una porción del territorio insular quedaba fuera de los rigores del hielo eterno. Entre 1911 y 1925 se soltaron algunos ejemplares en la zona de Busen que también estaba libre de hielo y por lo tanto tenían mejores condiciones biológicamente hablando y mayor cantidad de flora que podría servir para que el animal se alimentara de manera natural. La supervivencia del mamífero fue de tanto éxito que nunca faltó carne de primera en la nevera austral y más o menos el ganado estuvo controlado hasta el año 1980 cuando cesa su caza y se convierte en un problema; el quebradero de cabeza para los británicos que veían cómo se deterioraba el hábitat natural y el poco suelo se perdía por el paso de las manadas de renos. Para acabarlo de completar, la zona se veía cada vez más despoblada de hielo y el animal más territorio ocupaba, hecho que aumentaba las dificultades.

En esas circunstancias los administradores decidieron realizar los estudios pertinentes y atajar el problema mediante la eliminación. Fue en el 2000 cuando se tomó la drástica decisión de erradicarlos de estas islas australes mediante el denominado ENVIRONMENTAL MANAGEMENT PLAN FOR SOUTH GEORGIA. En ese proyecto se contemplaba el traslado de algunos de los mejores ejemplares a las islas Falkland [Malvinas]; el proyecto para erradicar los renos de Georgia del Sur se iniciaba en enero de 2013 en la colonia menos numerosa que era la localizada en Busen donde en 1925 se habían soltado siete ejemplares. Se emplearon dos sistemas para erradicarlos, llegaron varios lapones expresamente del Ártico y estos noruegos capturaron a la mayoría de los renos mediante los sistemas tradicionales metiéndolos en corrales y allí fueron sacrificados por los veterinarios; los que lograron escapar y se adentraron en zonas abruptas tuvieron que ser cazados por los especialistas del SNO [Inspección de la Naturaleza de Noruega]. En total se abatieron un millar de piezas que fueron procesadas y convertidas en filetes que se consumieron en los navíos de la flota pesquera, digamos de paso que es una excelente carne y prácticamente carece de grasa. Los turistas que llegan en los cruceros que recalan en estas latitudes también pudieron consumir este preciado manjar y con los 1012 ejemplares abatidos en la temporada siguiente se daba por concluido el programa de erradicación en esta parte de la isla.

La zona de la península de Barff, que recibió los primeros diez ejemplares desde Ocean Harbour en 1911 [hace poco más de un siglo], era una zona con mejores pastos y mayor extensión, por ello la población de renos aumentó mucho más deprisa. El primer año de la campaña se abatieron 1555 ejemplares. En 2014 llegaron de nuevo los seis cazadores noruegos y en apenas seis semanas de campaña abatieron otros 3140 renos; en la próxima campaña de 2015 se espera dar por finalizado el plan de erradicación total iniciado un par de años antes.

Fueron las presiones para prohibir la caza de las ballenas las que hicieron posibles esas prósperas colonias de renos que hasta los años ochenta servían para cubrir las despensas de las instalaciones o bases científicas con carne fresca de alta calidad y gran gusto. El abandono de esas actividad depredadora que en algunos casos llevó a la extinción de algunas especies de los gigantescos mamíferos marinos, llevó al pico de más animales (renos) en toda la historia de la isla y los administradores, ante el ocaso de la flora y fauna austral tomaran la drástica decisión de eliminarlos directamente para posibilitar una recuperación de las grandes colonias de pájaros y flora que habían desaparecido del escaso suelo libre de hielo.

Los cuatro preciosos sellos dedicados a esta especie introducida hace poco más de un siglo fueron posibles gracias a las fotografías de la Familia Larsen (primer sello, los renos que fueron soltados en 1911, faciales de 65-75 peniques y 1-1.20 Libras, vemos renos en los tres primeros y el facial más alto dedicado a uno de los seis cazadores, aparece recogido de espaldas e imaginamos se hizo así para evitar posibles consecuencias de los ecologistas en su tierra natal, aparece observando los posibles ejemplares que todavía no habían sido abatidos y serán los que tratarán de cazar el próximo verano austral del 2015), las de las doctoras Jennifer Lee, Samantha Crimmin y Carl Erik Kilander. El diseño y presentación fue obra de Bee Design y la BDT International se encargó de la impresión en litografía en minipliegos de diez ejemplares que comenzaron a tener validez postal el 14 de octubre de 2014.

Si alguno de nuestros lectores está interesado en estas tierras, sus administradores tienen una excelente página web y además algunas cámaras que están pasando imágenes prácticamente las 24 horas, aunque en el largo invierno austral es cierto que apenas si se ve despuntar el Sol.

JUAN FRANCO CRESPO
lacandon999@yahoo.es

Venturas y desventuras de gato un llamado Pitufo

Esta historia comienza en el mes de mayo de 2010, en una aldea del Norte de Galicia. En realidad, el lugar no tiene importancia pues la mala suerte de un gato puede ser venir a este mundo en cualquier lugar donde no se le espera, o donde ya existe una población elevada de ellos. Pitufo pudo ser uno de esos tantos gatos predestinados a morir al poco de nacer.

La madre de Pitufo traía más de un gatito, pero sus dueños no podían quedarse con ninguno. Si nadie se hacía cargo, un oscuro destino parecía estar escrito para ellos. Mi relación con los dueños tampoco tiene interés, lo relevante es que un alma caritativa (mi hija) abogó porque al menos uno de esos gatitos pudiera tener un hogar, salvándolo de un triste y cortísimo paso por este mundo. Ella era muy consciente de mi rechazo a tener animales en un piso de ciudad, por las responsabilidades que la tenencia de una mascota conlleva, por eso recurrió a su madre para que me presionara “cariñosamente”. Así que insistió, al menos hasta que le dijésemos que nos lo pensaríamos.

Entretanto, comencé a trazar la idea de cómo endosarle el gatito a otra persona para no decir “no” a la propuesta; tener un animal en el piso era algo que no me agradaba en absoluto. Al momento pensé en mi madre, una mujer campesina de toda la vida, que reside a doscientos kilómetros de mi, en la frontera del Río Miño con Portugal. El problema es que ella ya tiene dos gatos y dos perros, y no sabía cómo encajaría proponerle acoger a otro miembro más. Por eso, la fui convenciendo de que un gatito joven sería bueno para rejuvenecer la camada, pues los otros dos ya tenían su edad. Le pareció bien, así que le di una buena noticia a mi hija.

Al poco tiempo ella apareció con un precioso gatito mestizo de unos pocos días a manchas blancas y negras; era tan chiquitito que casi cabía en la palma de una mano. Se quedó una noche en el piso para viajar al día siguiente, pero mi hija con muchos mimos le permitió dormir en su habitación sobre la cama, un error y una costumbre que asumió el animal y aún hoy en día no hemos podido corregir.

Tras un viaje muy incómodo para un Pitufo que contaba con muy pocos días de existencia, la llegada del nuevo miembro a la finca fue un acontecimiento importante para los dos perros –un macho y una hembra pequeños y muy juguetones–. Con el gatito en mi manos, ambos perros se afanaban por alcanzarla para olfatear y reconocer al recién llegado, lo cual, muy asustado, era respondido inmediatamente con unos tremendos bufidos del gatito, que espantaba a los cánidos con el rabo entre las piernas.

Enseguida, mi madre le procuró a Pitufo unos excelentes cuidados, tanto en alimentación como en un alojamiento adecuado mientras era tan pequeño y vulnerable. Pero el diminuto Pitufo fue creciendo y adaptándose al medio con una asombrosa facilidad. Tanto es así, que en pocos meses se había hecho con el territorio y mandaba dictatorialmente en todo lo que se movía por él. Aquel gatito que bufaba aterrorizado cuando intentaban olfatearlo, era ahora respetado hasta el extremo que los perros se apartaban a su paso agachando la cabeza, y los otros gatos le rendían pleitesía.

Pitufo se convirtió en un cazador de primera. Varias veces le sorprendí en medio de lo maizales, escudriñando a las urracas y arrendajos, a veces subido a los frutales para esperar cautelosamente a las aves que venían a picotear los higos o las manzanas. En más de una ocasión descubrí el resultado de sus cacerías: algún esqueleto y restos de plumas.

A pesar de la vida eminentemente rural y de convivencia con otros animales de la casa, Pitufo no había olvidado las prebendas que su salvadora le había otorgado cuando contaba con pocos días de vida, pues a la mínima oportunidad que se le presentara para entrar a la vivienda, fuera una puerta o una ventana entreabierta, se colaba hasta el dormitorio de mi madre y allí se quedaba durmiendo tranquilamente sobre su cama. Las correcciones que intentaba aplicarle caían siempre en saco roto, indicativo de que los gatos, al contrario que los perros, no obedecen órdenes y hacen siempre lo que les place.

Pero el pobre pitufo tenía un problema existencial, sólo había gatos macho en el lugar, y cuando la llamada del amor se hacía presente vagaba como alma en pena por los montes y caminos, maullando con una voz tan lastimera y humanizada, que bien parecía el llanto de un bebé. La casa más cercana donde podía encontrar hembras estaba a medio kilómetro, y para llegar tenía que cruzar una carretera, varias pistas y algún regato, además de algunos montes y desniveles que debía afrontar en su trayecto. Así que Pitufo tenía que darse largas caminatas en busca de su complemento natural, alejándose del hogar donde obtenía cobijo y alimento regularmente.

Pero esa búsqueda tenía sus consecuencias. Otros gatos competían también con él por las escasas hembras, y así, cada noche el pobre Pitufo aparecía en la casa maullando gravemente y con alguna señal de la lucha entablada: una cojera, un jirón de piel o unos rasguños. Mi madre, con mucho cariño le curaba y le alimentaba, pero cada vez sus ausencias eran más largas, llegando ella a dudar en alguna ocasión de que aún viviese. Hasta una semana entera se llegó a estar ignorante de su paradero, y cuando regresó venía famélico, esquelético y casi sin fuerzas.

A veces, se escuchaban en la lejanía los maullidos lastimeros de Pitufo por su mala suerte con las hembras, y en otras las terribles luchas con sus competidores. Alguno de los vecinos residentes en esos sitios no le gustaba oir tales reyertas gatunas por la noche o a la hora de la siesta, y pensó que unos cuantos cebos envenenados acabarían con el problema. El pobre pitufo, que muchas veces vagaba hambriento por sus largas ausencias, comió uno de esos cebos malditos.

A los dos días, una tía mía que vive a poco menos de un kilómetro de nosotros, se acercó para decirnos que en las proximidades de su casa había un gato casi muerto que parecía nuestro Pitufo. Mi madre se dirigió allí y, efectivamente, era Pitufo que se encontraba estirado en un descampado y echando espuma por la boca. Mi madre lo recogió con mucho cuidado y lo llevó a la casa de mi tía. Lo primero que hizo fue hacerle beber aceite de oliva, pero Pitufo no respondía aunque parecía respirar muy débilmente, sus ojos estaban cerrados y el cuerpo yacía como muerto. Aún así le introdujo el aceite como pudo hasta que desapareció casi un cuarto de litro a través de su garganta. Como hacía un tremendo calor, lo depositó extendido sobre el suelo fresco de una cuadra vacía, y allí lo dejó. Tanto mi madre como mi tía coincidieron en que a la mañana siguiente habría que enterrarlo porque estaba prácticamente muerto.

Y llegó el día siguiente, y mi madre visitó al moribundo. Allí seguía, no estaba muerto, pero tampoco reaccionaba, sus ojos continuaban cerrados y no emitía sonido alguno. Ella observaba el animal a la vez que hacía un gesto negativo con la cabeza, en el sentido de que tras veinticuatro horas así estaba más muerto que vivo. Por la tarde, lo volvió a visitar, y pareció oirle ronronear, pero su cuerpo seguía inmóvil y sin ningún otro vestigio de que quisiera reaccionar.

Esa noche una tremenda tormenta asoló el lugar, las pistas de tierra se convirtieron en lodazales, y las escorrentías fueron tales que cientos de kilos de tierra y arena se acumularon en los cauces que se utilizan para regar los campos. Como no dejaba de llover, mi madre llamó por teléfono a su hermana para saber si Pitufo ya había muerto, pero para su sorpresa, mi tía le dijo que Pitufo había desaparecido, no se hallaba rastro de él. Nos quedamos extrañadísimos, en ese momento pensamos que tal vez el cuerpo se lo había llevado alguna alimaña.

Pasaron otras veinticuatro horas y todavía lloviznaba cuando mi madre escuchó un sonido que le era familiar. Tomó un paraguas y se acercó a un sendero que discurre por detrás de la casa. A unos cincuenta metros ahí estaba nuestro Pitufo, temblando como un San Benito, empapado, gimiendo y exhalando unos sonidos muy lastimeros, sin fuerza, casi apagados. Arrastraba las patas traseras y apenas podía avanzar con las delanteras. No debía mirar bien porque lo poco que caminaba lo hacía desorientado y tropezando cconstantemente con los objetos que encontraba en su camino. Al verlo, la primera exclamación de mi madre en su típico gallego aportuguesado fue ¡Santo Deus, isto eche un milagro!, para a continuación inquerir al pobre vagabundo ¿pero ti de onde ves pobre desgraciado? Entonces, lo tomó en sus manos y lo llevó rápidamente a cubierto. Tenía un aspecto lamentable, estaba helado y temblando, así que lo secó y lo envolvió en unas mantas, acercándolo después a la cocina de leña para que recuperara la temperatura corporal. Poco a poco le fue dando alimento de su propia mano, hasta que pudo comenzar a ponerse en pie por si mismo.

En el momento de escribir esta historia hace tres meses de lo sucedido, y Pitufo ya no recuerda que ha consumido una de sus vidas, pues de nuevo recuperó su buen aspecto y las fuerzas suficientes para reiniciar sus aventuras y desventuras donde lo había dejado.

Esta es la historia de un gato que consiguió sobrevivir dos veces, una tras el parto de su madre, gracias al buen corazón de mi hija, que decidió darle una oportunidad y buscarle un hogar; y otra gracias a la providencia, pues lo sucedido no suele ser compatible con la vida, pero en este caso lo fue para sorpresa de quienes fuimos testigos.

Abel Domínguez.

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PD. Recupero esta historia a primeros de diciembre de 2014, sólo para informaros que a Pitufo le quedan todavía 6 magníficas vidas; sigue dando guerra todos los días y manteniendo a raya a todo ser vivo que ose cruzarse en su camino. Ah, y ha dejado una prole de hijos por toda la comarca, no se ve un sólo topo o ratón en kilómetros a la redonda.

MÉTODO ARCÓN EN W RADIO, MÉXICO

http://www.marthadebayle.com/sitio/md/radio/perros-salvacion/

Entrevista realizada por la prestigiosa locutora Martha Debayle en W Radio al reconocido investigador Jaime Parejo, creador científico y legal del Método ARCÓN y profesor homologado ( por Universidad ESPE ) en el complejo y avalado campo del conocimiento “Búsqueda y Detección Canina Método ARCÓN”, a Javier Luque también profesor homologado ( por Universidad ESPE ) en la misma área, y a Carlos César Palacios director logístico del reciente Seminario Método ARCÓN realizado en México







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