on la Revolución Industrial dio comienzo la Era de las
máquinas, que continuó hasta nuestros días. En este periodo se manifestaron una
serie de invenciones y descubrimientos en todas las ramas de la ciencia, que no
tienen parangón en ninguna otra época de la historia tecnológica de la
humanidad, tanto por el volumen y extensión de las disciplinas científicas como
por el corto periodo de tiempo en que sucedieron.
El uso de los combustibles fósiles (carbón y petróleo) dio
paso al desarrollo de variados procesos industriales y nuevos inventos:
metalurgia, desarrollo y entrada de la electricidad en los hogares, invención
del motor de explosión...
La electrónica constituyó una de las más interesantes
experiencias, con un auge casi inmediato, que dio lugar a una Era de las
comunicaciones; hoy no podemos imaginar nuestro mundo contemporáneo sin las
facilidades de comunicación que han supuesto la radio, el teléfono, la
televisión, los satélites artificiales... La exploración espacial es otro campo
que debe sus éxitos a muchos de los inventos e innovaciones nacidos en la Era de
las máquinas.
La
exploración espacial ha sido posible gracias a muchos inventos e
innovaciones nacidos en
la Era de las máquinas
La invención tecnológica actual es cada vez más
sofisticada. En otros tiempos, los científicos o inventores trabajaban por
separado, y debían convencer a otros de las posibilidades de sus ingenios para
obtener las vías financieras que les permitiera desarrollarlos.
Hoy en día,
muchos gobiernos aplican presupuestos en innovación y desarrollo, y en estas
labores trabajan instituciones, universidades, industrias, fundaciones privadas
o grandes organizaciones internacionales. Por ello, los nuevos descubrimientos o
invenciones suelen ser resultado de proyectos globales en los que trabaja un
grupo de investigadores y no personas a título individual.
En
1945 se detonó la primera bomba atómica en el desierto de Los Álamos
Como ejemplo, la bomba atómica, que fue desarrollada
durante la Segunda Guerra Mundial y detonada por primera vez en 1945 en el
desierto de los Álamos, fue conseguida por un grupo de científicos de diferentes
nacionalidades, que dirigían a su vez a otros grupos más pequeños. Muchos de
estos científicos no conocían la finalidad del proyecto, dado que sus misiones
eran simples eslabones de una gran cadena de investigación.