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Personajes
Hernández, Miguel |
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iguel
Hernández nació en Orihuela, Alicante (1910-1942). Fue pastor hasta los
once años y no tuvo una formación académica. Se inició en el
grupo de poetas de su población natal, entre los que se encontraba el también
escritor Ramón Sijé, que poseía unos firmes principios católicos. La muerte de
Sijé en 1935 dio lugar a que Miguel Hernández crease una Elegía, que se
convertiría en una de sus obras más conocidas.
Interesado por la literatura, leyó a los clásicos y colaboró con la
revista local El Gallo Gris de tendencia católica y
arcaizante.
En 1934 se estableció en Madrid, y a partir de este año comenzaría su evolución
poética e ideológica, trabando amistad con varios escritores, como José Bergamín, Vicente Aleixandre,
el chileno Pablo Neruda o José M.ª Cossio; éste le proporcionaría
trabajo como colaborador en su obra Los toros. En
1935 intervino en la revista madrileña dirigida por Neruda Caballo verde para
la poesía. También estuvo en la Unión soviética con una misión
cultural para asistir a un festival de teatro.
Se mantuvo del lado republicano y colaboró con las "Misiones pedagógicas" de la República
al triunfar el Frente Popular. Combatió como soldado en el 5.º
regimiento republicano de zapadores. Durante la guerra civil se casó
con Josefina Manresa. Finalizada la guerra fue detenido en Orihuela,
y tras evadirse le detuvieron de nuevo en la frontera portuguesa,
siendo encarcelado en la prisión de Alicante, donde murió enfermo de
tuberculosis.
La poesía de Miguel Hernández es de orientación gongorina, y también
con influencias de Garcilaso y Quevedo, utilizando igualmente los
recursos metafóricos de García Lorca y Alberti, y más adelante de
Aleixandre y Neruda. Perito en lunas (1933) y El
silbo vulnerado (1934), son ejemplos de gongorismo.
Su obra más importante, en donde alcanzó la plenitud, apareció en 1936:
El rayo que no
cesa, que es una recopilación integrada por sonetos amorosos, donde incluyó
la famosa elegía, ya citada, a Ramón Sijé, expresando su canto
dolorido ante la muerte de su amigo. En esta obra, sin abandonar el
barroquismo anterior, se percibe ya una orientación más personal,
fuerte e impetuosa. Las formas utilizadas en el libro son estrófas
clásicas, principalmente sonetos, que sirven para tratar los dos
temas centrales, que son el amor y el presentimiento de la muerte;
el tono utilizado es de pasión y su lenguaje de estilo muy barroco.
La poesía que escribió durante la guerra fue de tipo político y
bélico, donde expresa sus ideales revolucionarios, recogida
mayormente en Viento del pueblo (1937) y en El hombre
acecha (1939). Su última
obra Cancionero y romancero de
ausencias (1938-41), fue escrita en gran parte durante su reclusión en la cárcel
de Alicante, y publicada póstumamente. En esta obra aparece una
línea poética más popular, y la simplificación de su barroquismo
anterior. Póstumamente se ha editado su Epistolario (1986)
Miguel Hernández también escribió algunas obras dramáticas: el auto
sacramental Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que
eras (1934), el drama en verso de intención social El labrador de
más aire (1937), y obras de propaganda bélica que se agruparon en su Teatro de la guerra
(1937).
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