Aprovechamiento de las sustancias activas (continuación)
Las tisanas
(continuación)
Maceración
s
una extracción que se realiza a una temperatura ambiente de entre 15º y 20º. El líquido para la solución puede ser agua o alcohol, pero en ocasiones también se emplean vinos blancos o tintos. Normalmente, la maceración en alcohol o vino puede alargarse sin temor a interferencias bacteriológicas, no así en agua, que puede fermentar o formar moho; de todas formas los tiempos concretos de maceración vienen también determinados por el tipo de droga a extraer. En líneas generales las drogas que contengan mucílagos, como el malvavisco o el lino, se macerarán durante una media hora aproximadamente; por su parte, las amargas y aromáticas entre las dos y doce horas. Las dosis a macerar, siempre en términos generales, será a razón de una parte de planta por veinte de líquido.
Existe un método de extracción llamado percolación, que se realiza de forma parecida a una maceración a temperatura ambiente de entre 15º a 20º, pero en este caso se utiliza un líquido circulante. Es el método empleado ordinariamente para extraer las sustancias tóxicas.
Proceso de maceración del aguardiente de hierbas
El aguardiente de hierbas es una bebida tradicional en la Galicia rural (España). Antes de explicar su proceso de maceración es interesante conocer sus antecedentes, pues no se trata solamente de un simple licor medicinal y espirituoso, sino que todo lo que le rodea, especialmente el alcohol con que se elabora, constituye una verdadera parafernalia místico-cultural, en la actualidad un poco devaluada, pero que todavía es representativa del arraigo de un pueblo como el gallego, en sus tiempos emigrante y nostálgico ante el recuerdo de su tierra, y que puede ser definida con una sola palabra: "morriña", es decir, nostalgia, añoranza o melancolía ante la ausencia de la propia tierra.
Típicamente, tras la vendimia y fermentación del zumo de la uva, se destila su vagazo o pulpa (orujo) para extraer el alcohol que contiene (el aguardiente blanca). Éste es muy apreciado en Galicia para la preparación de la tradicional "queimada" ("quemada" en castellano), que suele cerrar una celebración, comida familiar, etc., y que desde siempre ha tenido un significado místico, aunque hoy en día más cultural que místico, pues durante su elaboración (la quema del aguardiente), se solía recitar el llamado "conxuro da queimada" (conjuro de la queimada), a la única luz que proyectaban las fantasmagóricas llamas amarillo-verde-azuladas despedidas del líquido en combustión, mientras se invocaban los espíritus de los familiares fallecidos para que participaran con los presentes en la celebración, a la vez que se pretendía una purificación espiritual y liberación ante los "feitizos e mal de ollo" (hechizos y mal de ojo).
El aguardiente de hierbas no es más que el aguardiente blanca a la cual se le ha macerado una serie de hierbas medicinales y aromáticas. La elaboración de este aguardiente puede ser llevada a cabo por nosotros mismos, simplemente adquiriendo este tipo de alcohol, los productos que se citan más abajo y siguiendo las siguientes instrucciones.
- Adquirir las hierbas. Existen a la venta, en algunas farmacias y establecimientos especializados, paquetes con las hierbas ya distribuidas en su correcta proporción. No obstante, podemos adquirirlas por separado, y en ese caso, para unos 15 litros (para menos litros interpolar) debemos
comprar las siguientes cantidades:
15 gramos de romero 15 gramos de tomillo 15 gramos de cilantro 12 gramos de orégano 11 gramos de anís estrellado 10 gramos de anís en grano 7 gramos de menta poleo 6 gramos de manzanilla dulce 5 gramos de regaliz 1 nuez moscada (de unos 4 gramos aprox.). 2 gramos de canela en rama 2 gramos de clavo de Zanzibar.
Nota.- la nuez moscada hay que rallarla y el anís en grano machacarlo en un mortero.
- En un recipiente ancho verter el alcohol y añadir las hierbas; incluir también la corteza limpia de tres naranjas y tres limones. Dejar macerar durante unas horas.
- Añadir 2 gramos de colorante alimentario.
- Añadir azúcar moreno de caña (un mínimo de 1/2 kg., según gusto).
- Remover bien, filtrar a través de una tela fina y muy limpia, y envasar. Se puede conservar durante mucho tiempo, gracias a su alta graduación.
Decocción
La decocción es una extracción en agua de determinadas partes vegetales, a la cual se le da un cierto tiempo de ebullición. Dependiendo de la consistencia de las partes a extraer, se darán tiempos de decocción más o menos largos; generalmente, las raíces, hojas, flores y pedúnculos foliados se hierven en agua durante unos 15 minutos, mientras que las ramas y otras partes más duras pueden precisar hasta una hora, tiempo durante el cual deberá ir reponiéndose el agua evaporada. Una vez hecha la decocción hay que filtrar el líquido mediante un paño, exprimiendo bien el líquido de las partes cocidas. Las dosis son similares a las de la infusión, es decir una parte de planta por cada diez de agua salvo con las plantas que tienen alto contenido en mucílagos (malvavisco o lino) que será de 1/20. Hay que tener la precaución de no almacenar las decocciones, no se deben conservar más allá de 48 horas; preferentemente se prepararán para aplicar en el momento.
Existe un método de extracción llamado digestión, en el cual se realiza una decocción a temperaturas de entre 35º y 40º C., aunque no superiores a 50º C. Este procedimiento es adecuado con aquellas partes vegetales más duras, o que contienen sustancias poco solubles. Para ello se introducen las partes a extraer en un recipiente con el líquido previamente calentado a las temperaturas indicadas; se mantiene durante un periodo que puede oscilar entre media hora y 24 horas, agitando el envase regularmente.
Los extractos
Los extractos son sustancias, más bien concentradas, obtenidas mediante maceración en determinados líquidos, como agua, alcohol, éter, o mezcla de éstos.
Se suelen aplicar en gotas o mediante mezclas diversas, y pueden tener consistencias líquidas, densas, fluidas o secas. Los extractos líquidos, como los de tomillo, son ligeramente espesos, parecidos a los de un almíbar. Los extractos fluidos, como los del helecho macho, tienen consistencia similar al de la miel fresca. El extracto denso, como el de la belladona, contiene un máximo del 20% de agua, mientras que el 80% es materia seca. El extracto seco, como el del ruibarbo, tiene solamente un 5% de agua, por lo que puede ser convertido fácilmente en polvo.
Aguas aromáticas
Son aguas medicinales con alto contenido en aceites esenciales, a las cuales se les añaden líquidos alcohólicos; su utilizan a partir de los 30 días de su preparación.
Las aplicaciones más comunes son las carminativas. Una remedio clásico a base de agua carminativa es el siguiente: se toma la décima parte de un gramo de extractos esenciales de alcaravea, cilantro, limón, hinojo y menta, y 5 g. de talco; se disuelve todo en 2,5 g. de alcohol de 95º; una vez disuelto se añade a un litro de agua, se agita bien y se filtra a continuación.