● Diccion. multiling.● Traductor multiling. ● Diccionarios RAE ● Utilid. múltiples ● Localiza videos ● Localiza imagen ● Localiza libros ● Visualiz. espacial ● Visualiz. celeste ● Examinad. mapas
●
Cultura educativa
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||
►Webs afiliadas |
►Miscelánea |
►Estadística |
aradójicamente, las corrientes fluviales de las que el hombre se ha servido siempre desde el principio de los tiempos, fueron a la vez los receptores de sus propios desechos. En condiciones naturales los ríos tienen una elevada capacidad de reciclarse a si mismos. Las bacterias descomponen los desechos orgánicos, los cuales alimentan a peces y plantas, que a su vez hacen retornar a la biosfera el oxígeno y el carbono. El problema surge cuando estas condiciones naturales son alterados por el hombre.
A medida que la humanidad avanza se complican los ciclos ecológicos de las aguas; las poblaciones se concentran en zonas urbanas, las cuales descargan sus residuos a los ríos, en muchas ocasiones sin depuración previa. A su vez, las industrias liberan en las aguas muchas sustancias que superan la capacidad de las bacterias para eliminarlas.
Determinadas acumulaciones de sustancias o compuestos como el mercurio, plomo o el cianuro, son verdaderos venenos para las corrientes fluviales; además, pueden llegar a otras aguas subterráneas por filtración del subsuelo y contaminar corrientes más distantes, con el consiguiente peligro que supone para la vida animal y vegetal.
Si este peligro se materializa, los ríos pierden la capacidad de mantener la vida, pudiendo discurrir tristemente durante kilómetros como una cloaca, negruzca, espesa y maloliente. Sigue en la pág. siguiente -->
► Cómo citar un artículo de esta web: "Naturaleza educativa: www.natureduca.com"
|
|||||||||||||||||||||