a circulación de masas de aire a diferente presión, temperatura y humedad es una dinámica característica de la atmósfera en todo el planeta.
Estas masas pueden ser de aire cálido tropical (marítimo o continental), o aire frío polar (marítimo o continental), según provengan de las regiones polares o tropicales.

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Una característica en la dinámica de la atmósfera terrestre es la circulación de masas de aire a diferente presión, temperatura y humedad |
La inestabilidad atmosférica surge cuando una de esas masas de aire cálido entra en contacto con otra masa de aire frió (el llamado frente), produciéndose una perturbación que da lugar a cambios de tiempo y precipitaciones.
La circulación atmosférica tiene distribuidos a lo largo de todo el globo una serie de puntos activos y alternos de altas y bajas presiones, éstas se disponen en zonas horizontales y son modificadas por los vientos y corrientes del Oeste, como el Jet Stream, una corriente que discurre mucho más rápido y en las capas más altas (entre 10 y 15 Km. de altura).
Una dominante en la distribución de las diferentes presiones sobre el globo, son las altas en las regiones polares y subtropicales, y las bajas en las templadas y ecuatoriales.
En la clasificación de los climas terrestres se han establecido como parámetros principales y casi exclusivos las temperaturas y precipitaciones, fundamentalmente en las zonas que están delimitadas por los círculos polares y los trópicos.
Sin embargo, estos elementos no son únicos en la modificación de los climas en las diferentes zonas terrestres. Así, se distinguen grandes diferencias entre régimen de precipitaciones y temperaturas en los países de las regiones tropicales, donde una estación puede ser seca o tener precipitaciones continuas, mientras que las temperaturas son constantes a lo largo del todo el año. Igualmente, existen desiertos cuyo clima no es representativo o correspondiente con la latitud que ocupa; y asimismo, se dan climas típicos o exclusivos de determinados lugares, como los monzones asiáticos, que sólo se manifiestan en esa zona. Por su parte, los climas continentales y oceánicos son muy variados, y dependen de los relieves montañosos y distribución de los océanos y masas continentales.

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Los climas continentales y oceánicos son muy variados, y dependen de los relieves montañosos y distribución de los océanos y masas continentales |
Así pues, la clasificación y distribución de los climas mundiales choca con la dificultad de establecer los límites entre climas oceánicos y continentales en las diferentes zonas polares, frías, templadas o tropicales. A este efecto, se han convenido dividir los climas en tres grandes grupos: cálidos, templados y fríos. De esta clasificación se derivan otras distribuciones climáticas más definidas, tales como los de alta montaña, continental, oceánico, mediterráneo, polar, tropical, chino y ecuatorial, y otras dos variedades de clima muy significativas, el desértico y los monzones.
Los climas cálidos están caracterizados por altas temperaturas a lo largo del año, sin diferenciación de las estaciones. En algunos casos las lluvias se suceden de forma continua a lo largo de todo el año, mientras que en otros se distinguen una estación seca y otra lluviosa de seis meses cada una.
En la zona tropical (las regiones situadas a uno y otro lado del ecuador) no hiela nunca, aunque las temperaturas no son tan elevadas como en los desiertos subtropicales, debido a que la humedad del aire se encuentra habitualmente entre el 80% y el 100%, lo cual dificulta la penetración de los rayos solares. En la zona ecuatorial las temperaturas son casi constantes y no hay estación seca, mientras que conforme nos alejamos del ecuador las lluvias ya son discontinuas a lo largo del año, dando lugar a una estación seca bien definida. Una variedad de clima tropical con estación seca es el monzónico, en el cual las precipitaciones se concentran en una estación lluviosa muy intensa.

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Distribución de los tipos y variedades de climas |
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