Dejando aparte de dónde sacaste la información a cerca de este tipo de poema, yo voy a intentar explicar cual es en realidad su forma de construcción.
Basándome en el poema que pusiste de ejemplo quiero hacer notar la cadencia que siguen las palabras con las que termina cada verso.
La sextina consta de seis estrofas de seis versos cada una (36 versos) y se remata con un terceto. (Total 39 versos). Los versos pueden ser endecasílabos (11 sílabas) o dodecasílabos (12 sílabas). Son versos de arte mayor.
La particularidad de su construcción tiene que ver con la forma de intercalar las palabras finales de cada verso.
En el ejemplo marqué en rojo esas palabras en la primera estrofa: España, demonios, pobreza, gobierno, hombre, historia.
La estrofa siguiente comienza con la última palabra del último verso de la estrofa anterior, pero además las siguientes palabras tienen que estar intercaladas de forma adecuada. La combinación es de esta forma, empezando por la primera estrofa:
1ª Estrofa ABCDEF
2ª Estrofa FAEBDC
3ª Estrofa CFDABE
4ª Estrofa ECBFAD
5ª Estrofa DEACFB
6ª Estrofa BDFECA
(Si construyésemos una séptima estrofa siguiendo la pauta indicada podéis observar que volvería a repetirse el esquema de la primera, ABCDEF)
Además, en el terceto que cierra el poema deben figurar esas palabras en el orden primero ( dos palabras en cada verso): AB,CD,EF
Básicamente esa es la forma de este curioso tipo de composición. Si hay algo que quedó confuso estaré encantado de aclararlo lo mejor que pueda.
Un cordial saludo.
Xosé.
¿Y qué decir de nuestra madre España, A
este país de todos los demonios B
en donde el mal gobierno, la pobreza C
no son, sin más, pobreza y mal gobierno D
sino un estado místico del hombre, E
la absolución final de nuestra historia? F
De todas las historias de la Historia F
sin duda la más triste es la de España, A
porque termina mal. Como si el hombre, E
harto ya de luchar con sus demonios, B
decidiese encargarles el gobierno D
y la administración de su pobreza. C
Nuestra famosa inmemorial pobreza,
cuyo origen se pierde en las historias
que dicen que no es culpa del gobierno
sino terrible maldición de España,
triste precio pagado a los demonios
con hambre y con trabajo de sus hombres.
A menudo he pensado en esos hombres,
a menudo he pensado en la pobreza
de este país de todos los demonios.
Y a menudo he pensado en otra historia
distinta y menos simple, en otra España
en donde sé que importa un mal gobierno.
Quiero creer que nuestro mal gobierno
es un vulgar negocio de los hombres
y no una metafísica, que España
debe y puede salir de la pobreza,
que es tiempo aún para cambiar su historia
antes que se la lleven los demonios.
Porque quiero creer que no hay demonios.
Son hombres los que pagan al gobierno,
los empresarios de la falsa historia,
son hombres quienes han vendido al hombre,
los que le han convertido a la pobreza
y secuestrado la salud de España.
Pido que España expulse a esos demonios. AB
Que la pobreza suba hasta el gobierno. CD
Que sea el hombre el dueño de su historia. EF
(Gil de Biedma)