as operaciones de limpieza o
contención de crudos en la superficie del mar, así como el despliegue humano y
los laboriosos y costosos trabajos necesarios para recuperar una zona de
litoral que haya sido afectada, se describen y dan imagen a continuación del
alcance, no sólo ecológico que puede tener, sino también económico, en lo que
respecta a los costes y a la destrucción de sectores importantes para la vida
del hombre, tales como pesquerías, zonas de esparcimiento, turismo, etc., en
ocasiones no reversibles a su estado inicial.
Los efectos de las limpiezas sobre los organismos vivos
En la limpieza de hidrocarburos existirán inevitablemente efectos adversos.
Mientras que la mayoría de plantas y
animales
marinos pueden sobrevivir al
efecto de una sola contaminación, cualesquiera de los métodos de limpieza
empleados destruirán la mayor parte de la biota marina. También pueden ocurrir
daños físicos a las superficies tratadas.
El uso de dispersantes supone en ocasiones otro problema de
contaminación
El uso de dispersantes sobre la mar a veces ayuda a la remoción del
hidrocarburo, aunque estos están restringidos a las áreas donde el movimiento
de agua permite su rápida dilución evitando daños a la fauna marina
susceptible. En algunos casos, y particularmente en los de hidrocarburos más
viscosos, el dispersante simplemente actúa desprendiendo el hidrocarburo de la
superficie y no provoca dispersión; en estos casos es inevitable un efecto
secundario contaminante.
Actividades de contención y limpieza en la mar y litoral
Si las condiciones del mar y las características del accidente lo permiten, el
primer y más adecuado método de contención de un vertido, es limitarlo al área
del buque siniestrado mediante barreras diseñadas al efecto. De esta forma,
toda vez que el crudo permanece en la superficie, es posible la succión con
maquinaria adecuada,
Barrera para la contención de hidrocarburo
En el litoral, y de forma habitual, una vez que el hidrocarburo ha sido
recogido, el que permanece sobre las rocas, piedras grandes y estructuras
construidas por el hombre, suele dejarse que curta por la intemperie ya que se
formará rápidamente una película dura, minimizando el esparcimiento de la
contaminación.
Establecimiento de una barrera de contención en el perímetro de
un buque accidentado
Sin
embargo, donde las costas rocosas forman parte de lugares recreacionales, es
preciso utilizar agua a alta presión. Se utiliza tanto agua fría como
caliente, dependiendo del tipo de hidrocarburo; para desprender hidrocarburos
viscosos son necesarias altas temperaturas, e incluso vapor. Por lo general el
agua se calienta hasta 60º C. y es rociada a 10-20 litros/minuto con un
aspersor manual que opera entre 80 y 140 bar. El hidrocarburo desprendido en
esta forma debe ser recogido, o de lo contrario puede contaminar superficies
previamente limpias o no contaminadas.