as plantas terrestres proceden de antecesores de las actuales algas verdes, las cuales consiguieron abandonar el medio acuático y colonizar el medio terrestre. La evolución siguió dos líneas, una de constitución más simple denominados briofitos (musgos y hepáticas), en donde se carece de tejidos conductores; la otra línea desembocó en estructuras complejas denominadas cormofitas o plantas superiores, que presentan tejidos vasculares, raíces, tallo y hojas. Estas características estructurales de las plantas superiores, les permitió adaptarse y responder más adecuadamente a las condiciones cambiantes del nuevo medio terrestre colonizado.
A pesar de que los grupos que tradicionalmente se consideraban algas se engloban en la actualidad dentro de los protistas, resulta más práctico adscribir al Reino Vegetal a todos aquellos grupos de algas en los que domina la pluricelularidad, como es el caso de las denominadas algas superiores o verdaderas (clorofitas, feofitas y rodofitas); por ello no tendremos en cuenta en nuestro estudio a los ficofitos unicelulares, centrándonos preferentemente en el conocimiento de los pluricelulares.
Las plantas talófitas
Las plantas talófitas son vegetales cuya estructura histológica y morfológica corresponden al talo, es decir a su cuerpo u órgano vegetativo, compuesto de una masa celular indiferenciada que carece de fibras y de vasos (en algunos casos pueden presentar unas células centrales que permiten la conducción del agua), y en la cual no es posible distinguir entre raíz, hojas y tallo. Por su forma, el talo puede ser filamentoso, laminar, macizo, etc., aspecto que depende de que su crecimiento se produzca en una dirección, en dos o en tres perpendiculares. En los casos de máxima complicación puede tener un aspecto parecido al cormo de las plantas superiores.
Liquen antártico; se integra en los vegetales con características talófitas. Está constituido por la simbiosis de un hongo y una alga; algunos autores consideran los liquenofitos como un grupo independiente de los micofitos
Las plantas talófitas reúnen vegetales autótrofos (como las algas) o bien heterótrofos (como los hongos); incluyen también a los líquenes. Las talófitas pueden ser unicelulares o pluricelulares. Se diferencian de los cormofitas, principalmente, porque sus células están poco diferenciadas y no existen en ellas verdaderos órganos conductores, aunque, en los casos de talos más complejos, pueden existir unas células centrales, algo más permeables y diferenciadas, para la conducción del agua.
Algunos talófitos poseen una estructura que refleja, en un nivel inferior, la apariencia de cormo, como sucede en algunas algas rodofíceas y feofíceas. Presentan un órgano, el cauloide, que, a modo de tallo, sirve de sostén al vegetal. También poseen órganos de sostén o rizoides que cumplen alguna de las funciones de la raíz y órganos laminares fotosintéticos o filoides con apariencia, pero no con estructura, de hojas.