l severo clima antártico unido al largo periodo de oscuridad, son condiciones poco favorables para la proliferación de plantas y vegetación en general. Las plantas que crecen en la Antártida presentan una adaptación al medio tras un largo periodo de tiempo.
Las especies antárticas se limitan a algunas plantas con flores, líquenes, hongos, musgos y algas. De todas ellas, los líquenes son el grupo que mejor se ha adaptado al rigor de la climatología en esas latitudes.
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Líquenes |
La flora antártica se distribuye desde zonas cercanas al propio Polo hasta las Islas Sub-antárticas. En los lugares mas inhóspitos, como son las proximidades del Polo Sur, consiguen emerger en los picos sin hielo llamados "Nunatak" que asoman sobre la cima de las montañas nevadas.
La adaptación vegetal al medio antártico es fruto de la amplia capacidad de estos seres vivos, los primeros en poblar el planeta. Su diversificación fue tan notable que cubren prácticamente toda La Tierra, desde lo más profundo de los océanos, pasando por las altas cumbres y los trópicos, hasta los polos, donde viven incluso entre el hielo (véase Algas de las Nieves), tras un largo proceso de adaptación de milenios sobreviviendo a severas condiciones climatológicas.Muchos de estos organismos son tan simples como las Algas; otros más complejos como los líquenes, musgos, hongos y hepáticas; pero existen otros muchos muy primitivos como las bacterias
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Microorganismos (foto NSF) |
Las diferencias entre los polos Norte y Sur se demuestran en las especies que habitan ambas latitudes. Mientras que el Polo Norte, que goza de características ambientales menos duras, existe una gran diversidad de líquenes, musgos y plantas con flores, en el Antártico por el contrario sólo existe una especie de gramínea (la Deschampsia Antarctica) y una planta con flores (la Colobathus Quitensis), junto con varios cientos de especies de líquenes y algunos menos de musgos y plantas inferiores.