Natureduca es un Portal Educativo de Ciencias Naturales y Aplicadas



Cita para la reflexión: Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla (Confucio)

Anatomía humana

NUTRICIÓN Y DIETÉTICA

Los nutrientes - 2ª parte


1 2 3

Las líneas nutricionales (continuación)

Qué es una dieta equilibrada

na dieta equilibrada es aquella que presenta una proporción correcta de nutrientes energéticos, y una cantidad adecuada de energía (calorías), todo ello según las necesidades específicas de cada persona. Los nutrientes energéticos son las grasas, los hidratos de carbono y las proteínas.

Las grasas aportan al menos dos veces más energía que los hidratos de carbono y las proteínas juntos, por ello es importante que las personas con dificultades para conservar un peso adecuado limiten la ingesta de calorías y grasas, especialmente las grasas saturadas (sólidos, como los de origen animal) que incrementan el riesgo de sufrir infartos. Se estima como más adecuado que, de todas las calorías ingeridas al día procedentes de las grasas, las correspondientes a grasas saturadas no sean superiores a la tercera parte.

De toda la energía obtenida al día por una persona, alrededor de la mitad debería provenir de los hidratos de carbono, especialmente los ricos en almidón, tales como el pan, las patatas y la pasta. Los que proceden de cereales integrales (grano entero) aportan además fibra dietética, que cumple una función preventiva de determinadas enfermedades y de regulación de la actividad intestinal.

Pirámide de los alimentos más sanos para una dieta equilibrada. Desde arriba: grasas, aceites, azúcares; carnes, pescados, legumbres, lácteos; frutas y verduras; hidratos de carbono (pasta, cereales...); a todo ello hay que añadir agua en abundancia
Pirámide de los alimentos más sanos para una dieta equilibrada. Desde arriba: grasas, aceites, azúcares; carnes, pescados, legumbres, lácteos; frutas y verduras; hidratos de carbono (pasta, cereales...); a todo ello hay que añadir agua en abundancia

Una parte importante de la dieta diaria que recomienda la OMS, es la referida a frutas y verduras. Según este organismo, los estudios científicos determinan que es muy beneficioso para la salud la ingesta de unos 400 gramos diarios.

En la dieta existen algunos elementos que aportan energía a pesar de que no son nutrientes, como es por ejemplo el alcohol; la moderación en el consumo de alcohol es un parámetro importante si se desea controlar el nivel de calorías de los alimentos ingeridos. El alcohol puede contribuir a la hipertensión, que suele ser un factor de riesgo para los accidentes de tipo vascular. Asimismo, la hipertensión también puede verse incrementada por el consumo de sal, por ello es muy aconsejable reducirla como una medida preventiva.

Agrupando en una pirámide los alimentos más saludables para seguir una dieta equilibrada, podemos valorar visualmente las proporciones de cada grupo que debemos ingerir (ver gráfico):

En la cima se agrupan los alimentos que debemos restringir mayormente (grasas, aceites y azúcares); le siguen los que debemos consumir de forma moderada: proteínas (carnes, pescados, legumbres) y productos lácteos (leche, queso, yogur); en los dos grupos siguientes se encuentran los alimentos que deben constituir la alimentación principal: frutas y verduras, e hidratos de carbono (cereales, pasta, patatas, etc.); finalmente a todo ello debemos añadir los líquidos, preferentemente agua, la cual debemos beber en abundancia.

Los nutrientes esenciales

Los nutrientes esenciales son aquellos imprescindibles para el desarrollo y normal funcionamiento del organismo; en resumen, esenciales para la salud. Se han clasificado en cinco grandes grupos que contienen más de 40 sustancias, y que son: proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales. Los hidratos de carbono pueden ser considerados no esenciales como tal, pues existen proteínas que pueden ser transformadas para cumplir con la misma función.

Carencia de nutrientes esenciales

La carencia en el consumo de nutrientes esenciales puede dar lugar a las enfermedades carenciales, consistente en una serie de trastornos producidos por la ausencia en el organismo de determinadas sustancias, tales como las vitaminas, los minerales o los aminoácidos. Así, el raquitismo o el escorbuto (entre otras) son enfermedades debidas a la carencia de algunas vitaminas, las cuales, en el momento que comienzan a ser administradas en las cantidades adecuadas, conducen a una muy rápida recuperación; la anemia, en alguna de sus formas, suele ser causa de la falta de hierro asimilable; en general, existen variadas vitaminas, minerales y aminoácidos cuya ausencia conduce a un tipo concreto de enfermedad carencial.

El escorbuto es una enfermedad carencial de vitamina C que acarrea la pérdida del colágeno. Una consecuencia es, por ejemplo, el sangrado y desprendimiento de las piezas dentales
El escorbuto es una enfermedad carencial de vitamina C que acarrea la pérdida del colágeno. Una consecuencia es, por ejemplo, el sangrado y desprendimiento de las piezas dentales

Algunas enfermedades carenciales se dan por un problema de absorción del organismo en vez de una carencia concreta de un nutriente, es decir, a pesar de que los nutrientes están presentes el organismo no es capaz de procesarlos adecuadamente; o también cuando el organismo no produce alguna sustancia esencial.

1 2 3


Asociación Española para la Cultura, el Arte y la Educación (ASOCAE O.N.G.D.) - ww.asocae.org - RNA 592727 - CIF.: G70195805 ¦ © Obra bajo licencia Creative Commons ¦ Aviso legal ¦ Quiénes somos ¦ Contacto ¦ Bibliografía ¦ Política de privacidad