a ovogénesis es el proceso de formación y maduración del óvulo o gameto femenino. Al contrario que la espermatogénesis (producción de esperma en el hombre) que se realiza de forma continua desde la pubertad hasta el climaterio masculino alrededor de los 70 años, la ovogénesis es cíclica, manifestándose producción de óvulos aproximadamente cada 28 días, desde la pubertad hasta el climaterio femenino entre los 40 y 50 años.
La producción de óvulos ya se realiza desde incluso antes del nacimiento. Al nacer, una niña puede albergar en sus ovarios más de un millón de óvulos inmaduros, los llamados folículos primarios, que no desarrollarán hasta comenzar la pubertad, entre los 9 y 15 años, y aún así la inmensa mayoría se destruirán durante la infancia y la niñez, quedando sólo unos pocos cientos para su posterior maduración.
Cuando un folículo primario se desarrolla da lugar a un folículo secundario, el cual se va rodeando progresivamente de un líquido folicular, envolviendo finalmente al óvulo maduro, en lo que se denomina folículo terciario o maduro. En esta situación se realiza alta producción de estrógenos, unas hormonas foliculares segregadas por los ovarios que aumentan durante el embarazo. Los estrógenos más importantes son estriol, estrona y estradiol. Durante la menopausia, con objeto de reducir los trastornos típicos de esta fase, y también en el cáncer de mama y de próstata, se suelen administrar compuestos con actividad estrógena, como el estilbestrol.
Sección transversal de un ovario y la trompa de Falopio
La ovulación propiamente dicha, se produce cuando el folículo maduro se mueve hacia la superficie del ovario, entrando en un espacio sometido a la presión del líquido folicular, que lo hace estallar, liberándose el óvulo del ovario y dirigiéndose hacia la trompa de Falopio, cuya forma de embudo y los cilios que contiene permiten capturarlo fácilmente.
Tras la ovulación, las células foliculares constituyen lo que se denomina cuerpo lúteo o amarillo. Este cuerpo se mantiene activo durante unos 15 días, produciendo la hormona progesterona, procedente de la glándula hipófisis, y modificando la mucosa del útero haciéndola apta para albergar el óvulo fecundado; se trata de una hormona indispensable para el mantenimiento del embarazo. El cuerpo lúteo también produce la hormona folicular, la cual desencadena la menstruación. Si existe fecundación y embarazo, se produce el llamado cuerpo lúteo del embarazo, perdurando éste hasta el cuarto mes. Si no existe fecundación, degenera hasta convertirse en el cuerpo lúteo atrófico, una cicatriz que queda en el ovario como manifestación de que no ha fructificado.
El ciclo menstrual
El ciclo menstrual consiste en una secuencia de acontecimientos del endometrio, o membrana mucosa glandular que recubre el cuerpo uterino, el cual experimenta fases de proliferación, regresión o destrucción durante la madurez sexual en relación con el ciclo ovárico. Es un proceso que se da en las hembras de los mamíferos superiores cuando el óvulo no ha sido fecundado; en la mujer se produce en cada ciclo lunar, es decir, cada 28 días, pero puede verse alterado en función de variados factores, tanto fisiológicos como psicológicos o de carácter ambiental.
La menstruación consiste en una hemorragia que se produce en la pared uterina, a consecuencia de que, al no existir fecundación, se reduce bruscamente la producción de hormonas foliculares (estrógenos), y como resultado de ello se manifiesta una necrosis de los vasos sanguíneos de las células epiteliales del endometrio, desescamándose éstas y desprendiéndose para seguidamente ser expulsadas. La superficie del endometrio expulsada es la capa funcional, quedando intacta la capa basal para permitir reiniciar de nuevo el ciclo, con objeto de preparar el útero para implantar el embrión en caso de fecundación, es decir, todo el revestimiento de la pared del útero (endometrio) es renovado en cada ciclo.
El ciclo menstrual comienza en la mujer con la menarquía, o época de su vida caracterizado por la aparición del primer periodo, que suele coincidir con la pubertad. A estas edades, suelen ser incompletos y poco regulares, tanto en la aparición, como en la duración e intensidad de la hemorragia menstrual. El ciclo menstrual implica cambios en el ovario, útero, pechos, nivel de hormonas sexuales en la sangre, y temperatura corporal. Los ciclos menstruales finalizan con la menopausia.
Fases del ciclo menstrual
A lo largo del ciclo menstrual se suceden una serie de fases:
1) Entre los días 1 y 5 de cada ciclo se produce lo que se conoce como regla, periodo o menstruación, al desprenderse el revestimiento de la pared uterina, siendo expulsada al exterior a través de la vagina una cantidad de sangre de hasta 250 cm3.
2) Al cesar la hemorragia, un ovario recibe la estimulación de la hormona FHS (foliculoestimulante) producida por la hipófisis. Como resultado, se manifiesta la maduración de uno o más óvulos (folículos primarios), a la vez que se generan hormonas estrógenas que van renovando el revestimiento del endometrio, constituidos básicamente por vasos sanguíneos y tejidos glandulares, restituyendo así el tejido de la pared que se había perdido durante la última menstruación. Los estrógenos estimulan también las glándulas mamarias.
3) Conforme los estrógenos aumentan de nivel en la sangre, se produce una atenuación de la hormona FSH (foliculoestimulante) procedente de la hipófisis, a la vez que inicia la producción de hormona progesterona, que prepara la ovulación. Esto ocurre alrededor de los días 13 a 15 del ciclo, y en esta fase, antes de la ovulación, la mujer es fértil y puede concebir. En general, se admite como periodo fértil entre los días 11 y 17 del ciclo ya que, tras el coito, los espermatozoides pueden vivir hasta cuatro días en el interior del útero de la mujer.
4) Tras la ovulación, las células foliculares se convierten en el cuerpo lúteo, cuya secreción temporal de progesterona estimulan el desarrollo del endometrio y las glándulas mamarias. Este proceso está regulado por la hormona LH (Luteinizante) procedente de la hipófisis.
5) Durante la ovulación, el óvulo se desplaza lentamente hacia el útero, siendo capturado por la trompa de Falopio. El óvulo muere si no es fecundado durante las 36 horas siguientes a la ovulación.
6) Cuando muere el óvulo sin ser fecundado, se desencadena enseguida una degeneración del cuerpo lúteo, produciéndose una disminución de tamaño al reducirse la secreción de la hormona progesterona. Esto sucede durante unos 14 días desde que se manifiesta la ovulación. Finalizado este proceso se produce la menstruación y comienza un nuevo ciclo menstrual.
El climaterio femenino
Se conoce como climaterio al proceso de agotamiento de las gónadas o glándulas productoras de los gametos. En el caso de la mujer, esta fase se estima comprendida entre el preclimaterio, o inicio del agotamiento de los ovarios, hasta el cese casi total de su actividad. Ocurre aproximadamente entre los 40 y 50 años de edad, con manifestación de menstruaciones que se tornan progresivamente más irregulares hasta su total desaparición.
Conforme se agota el ovario, se reduce la producción de hormonas sexuales, coincidente con la llamada menopausia o edad crítica, a la vez que se mantiene la secreción de las hormonas gonadoestimulantes procedentes de la hipófisis e hipotálamo, manifestándose una descompensación hormonal con trastornos físicos típicos, tales como sofocos y elevación de la presión arterial, y también psíquicos que varían de unas mujeres a otras. Las descompensaciones hormonales mantienen los desarreglos físicos y psíquicos hasta la fase llamada postclimaterio, o periodo de la vejez en el que se produce un equilibrio hormonal a menor nivel.