Qué son las funciones de relación
odemos
definir las funciones de la relación, en cualquier ser vivo,
como aquel conjunto de actividades (movimientos y sensaciones) que lo ligan o ponen en contacto con el medio que habita o le rodea.
Todos los seres vivos, incluidos los vegetales, tienen
la capacidad de relacionarse con el medio que les rodea.
Obviamente, en los vegetales esa capacidad es más
limitada, especialmente por la ausencia de un aparato
locomotor que les permita desplazarse en respuesta a los
estímulos obtenidos, aunque sí pueden realizar pequeños
movimientos sin desplazamiento, por ejemplo, ante las
características de excitabilidad que presentan a la luz,
como podría ser el caso de la planta del girasol, que se
orienta sobre si misma para obtener el mayor grado de
insolación. Algunas plantas (las llamadas carnívoras)
tienen, además, sensibilidad al tacto, lo cual les
permite reaccionar para encerrar a sus presas
(habitualmente insectos) en una trampa formada por hojas
dispuestas en forma de lóbulos articulados.

Todos los seres vivos, incluidos los vegetales,
tienen la capacidad de relacionarse con el medio
que les rodea. Algunas plantas, como las
carnívoras, incluso han desarrollado
sensibilidad al tacto que les permite "cazar" su
alimento
Para ejercer la función de relación, los seres humanos disponen de una serie de sistemas sensoriales
(tanto internos como externos) que le dan información sobre el medio. Éstos son el sistema nervioso
central y autónomo (el cerebroespinal y el
neurovegetativo), los órganos de los sentidos, la piel y el sistema endocrino u hormonal. Como resultado de la sensibilidad que el organismo presenta a estos sistemas, se produce una interpretación y respuesta elaborada, ejemplo del movimiento, que es llevado a cabo por el aparato locomotor (compuesto por el sistema muscular y esquelético).
Los diferentes aparatos, órganos y sistemas están íntimamente ligados y equilibrados de forma continuada mediante impulsos o inhibiciones que, respectivamente, estimulan o frenan su funcionamiento según se necesite.

El movimiento es una respuesta a los sistemas
sensoriales llevada a cabo por el aparato
locomotor (sistema muscular y esquelético)
Así, mediante la función de relación, los humanos
pueden percibir las condiciones tanto internas como
externas al cuerpo y, en consecuencia, tras el análisis
de la información obtenida responder adecuadamente a
cada momento o circunstancia.
La forma de transmitir la información es más o menos
lenta dependiendo del medio utilizado. Así, la red del
sistema nervioso puede enviarla a sus terminales en
forma de impulsos eléctricos, a velocidades de entre 1 y
100 metros por segundo. Por su parte, la información
enviada a través de la vía hormonal se mueve mucho más
lentamente, debido a que el medio de transporte es la
sangre, y en consecuencia puede emplear de unos pocos
segundos a varios minutos en llegar a sus puntos
terminales.

Mediante la red del sistema nervioso la
información viaja hasta sus terminales mediante
impulsos eléctricos, a velocidades de entre 1 y
100 metros por segundo
Tanto la elaboración de las respuestas como los
mecanismos de estímulos es coordinada por el sistema
nervioso central, es decir, por las células que
constituyen las neuronas, todo ello conformando un
conjunto estrechamente unido y funcionalmente difícil de
separar.