Fuente: Publicaciones del Ministerio de Agricultura (España)
os pulgones son, sin duda, una de las plagas más frecuentes en agricultura y que a mayor número de plantas atacan.
Se distribuyen y alimentan de numerosas especies, pues aparecen en las hortalizas, en los frutales, en las plantas de jardín, o en plantas industriales como el algodón, la remolacha, etc.
Descripción
Los pulgones son insectos chupadores. Tienen un largo pico articulado, que lo clavan en las partes tiernas de las plantas y con el que chupan los jugos vegetales.
Existen individuos con alas y otros sin ellas. En los pulgones alados, las alas del primer par son más grandes que las del segundo. El tamaño es muy variables también, pues los más pequeños miden 0,5 milímetros, mientras que los mayores llegan a 6 milímetros. Su color puede ser amarillo, rojo, verde, gris, achocolatado, etc. En la parte terminal del abdomen llevan todos ellos dos tubitos, llamados sifones. Expulsan los pulgones una sustancia pegajosa y azucarada que impregna la planta atacada, llegando en algunos casos a ser tan abundante que escurre al suelo.
Desarrollo
El desarrollo de los pulgones es muy complicado. Las diversas fases por las que pasan y las diferentes formas que adoptan, hace, a veces, que no parezcan pulgones. Varía mucho el desarrollo de unas especies a otras, pero de una manera general puede resumirse como sigue:
Los pulgones se presentan en colonias
En la reproducción de estos insectos alternan las generaciones sexuadas con aquellas en las que no hay diferenciación de sexos. En otoño aparecen los pulgones sexuados; en esta generación los machos suelen tener alas y las hembras no. La hembra deposita los huevos, llamados huevos de invierno. Cada hembra pone muy pocos huevos, a veces uno solamente. Este huevo permanece como tal hasta la llegada de la primavera y entonces aviva y produce una hembra, denominada hembra fundadora, que es la que dará origen a toda la generación. Esta hembra fundadora carece siempre de alas, y produce nuevos pulgones sin necesidad de ser fecundada por un macho. Los pulgones que nacen de la hembra fundadora suelen ser también hembras sin alas y de reproducción partenogenética, es decir, que dan descendencia sin que las fecunden pulgones machos; sin embargo, entre ellas suele salir alguna que tiene alas y que es la encargada de extender la plaga a cultivos próximos. Durante el año se producen varias generaciones, así se explica su rápida propagación.
Al llegar el otoño se producen hembras aladas, que, sin ser fecundadas por machos, ponen huevos de los que salen machos y hembras. Una vez aparejados estos pulgones sexuados, las hembras ponen el huevo de invierno para empezar de nuevo el ciclo de primavera.
Daños
Podemos considerar que los pulgones causan dos clases de daños: Unos directos y otros indirectos.
Los pulgones suelen localizarse en el envés de la hoja, donde, al clavar el pico y provocar la salida de savia, producen una detención de la vegetación y como consecuencia de ello se abarquilla la hoja. Si el ataque es muy fuerte puede ocasionar la muerte de la planta.
La salida de la savia y la producción de sustancia pegajosa por parte de los pulgones ponen a la planta atacada en excelentes condiciones para ser asiento de hongos, que encuentran allí un magnífico medio para su desarrollo.